El formol, conocido en el ámbito industrial como formaldehído en solución o formalina, es un compuesto químico en forma de una solución acuosa incolora con un olor penetrante. Su alta reactividad química lo convierte en una materia prima esencial para diversos procesos de síntesis orgánica, siendo ampliamente utilizado en la industria química y farmacéutica.
Gracias a su presentación líquida, el formol permite una manipulación homogénea y una dosificación precisa en entornos controlados. Su estabilidad es crucial para garantizar un rendimiento constante en aplicaciones que van desde la preservación biológica hasta la limpieza profunda, lo que lo convierte en un reactivo versátil y de gran utilidad en múltiples sectores industriales.


